¿Project manager?

¿Project manager?

Publicado por RV4 Arquitectura en Actualidad, Arquitectura

El mundo laboral americano es un campo que permite dar alas a la imaginación. En el ámbito de la construcción aparece una figura interesante, el Project Manager (PM), desconocida en nuestro país. De procedencia incierta, se supone que surge del buscavidas o conseguidor y, con el tiempo, acaba siendo especialista en el desarrollo de una obra. Así pues, aparece un nuevo oficio, una nueva denominación, a la cual nos tendremos que ir acostumbrando.

En función del proyecto, esa figura puede provenir de cualquier ámbito, como la arquitectura, el derecho, la economía, … En el fondo, su labor es la de conducir un proyecto hasta el final. En España, con la Ley de Ordenación de la Edificación LOE de 6 de Mayo del 2000 donde se definen los interventores en la obra, aparece como más importante el promotor de la obra. Éste es el encargado de llevar a cabo el proyecto hasta su fin. No tiene o no hace falta que tenga ningún conocimiento específico, ya que contrata a expertos para que realicen las tareas (los trabajos de geología a un geólogo, los de arquitectura a un arquitecto), y se preocupa de que todos hagan bien su trabajo. Pues este promotor sería el Project Manager, con algunos matices. Así pues, podríamos definir al PM como el director de orquesta que se asegura que todo llegue a buen puerto dentro de los tempos marcados.

Con el desarrollo de esta figura, poco a poco ésta ha ido especializándose, lo que convierte al director de orquesta en, además, especialista en un campo. ¿Qué ventaja tiene que el Project Manager sea abogado? Que si la obra se mete en líos, éste sabrá como defenderlo bien. Si es economista, tendremos un control económico más eficiente. Las ventajas que el PM sea arquitecto son varias. El control de la obra y de sus acabados serán mucho más exhaustivos. Podrá relacionarse mejor con la Administración para la consecución de las licencias de obra. Será bien recibido por las entidades bancarias, a los cuales les facilitará las certificaciones económicas de obra. Les atenderán algo mejor en las compañías suministradoras para las contrataciones. Los trámites finales de obra serán más eficientes (primera ocupación, cédula de habitabilidad, comunicación al catastro, liquidación hipotecaria con los bancos, recuperación de fianzas). Tendrá mayor empatía con los proyectistas y con la dirección facultativa.

¿Cuánto nos puede costar? Pues, sin querer perjudicar a nadie, nada. Expliquémonos. Si, como promotores, encargamos y pagamos un proyecto a un arquitecto, solicitamos y pagamos la licencia municipal, y contratamos a un empresa constructora, el constructor obtendrá un beneficio sobre su facturación, pongamos entre un 20 y un 35 %. Si contratamos a un Project Manager, nos puede llegar a costar un 6 %,  con algunos de los beneficios adicionales ya citados.

Eso funciona para empresas promotoras o para obras de una cierta entidad. Cierto. Son las primeras que buscan especialistas para conseguir mayor rendimiento. Aunque tengan un equipo técnico de arquitectura, abogados y economistas, el project management conseguirá mayor beneficio, ahora que los bancos sólo nos dan un rédito del cero coma.

Pero esto también funciona para particulares. Aunque cada vez menos, estamos acostumbrados a renovarnos el baño, la cocina, el salón sin tener que acudir a un arquitecto o a un interiorista. Pero cada día nos gusta más la idea del “llaves en mano” o de alguien que nos proteja y nos asesore hasta el final por un módico precio.

Así pues, el Project Manager se encarga de todo, mejor que nosotros. Está familiarizado con los proyectos, con las licencias, con los presupuestos, con los remates de obra y con los resultados finales. Lo que más apreciamos de ellos es la gestión de los presupuestos. Sabe cómo pedirlos; sabe a quién pedirlos; sabe compararlos; sabe qué elegir de cada uno y sabe cómo negociarlos. Tiene contactos y tiene experiencia.

Será cuestión de probarlo.

Xavier Mateu, arquitecto y calculista

03 Feb 2016 2 comentarios
  • Federico 7 February, 2017 at 11:27 / Reply

    Me parece muy curiosa la figura del project manager porque se supone que el arquitecto debería de tener todas esas competencias que ahora se le dan al proyect manager. Es el PM una nueva forma de llamar al arquitecto? tiene el PM mas influencia que el arquitecto?

    • RV4 Arquitectura 24 January, 2022 at 18:09 / Reply

      Según la Ley de Ordenación de la Edificación LOE, Ley 38/1999 de 5 de noviembre, se establecen los distintos intervinientes en la obra/promoción: Promotor, Constructor, Proyectista, Director de la Obra,… Si el Promotor requiere mayor ayuda como el seguimiento económico o coordinador de subcontratistas o industriales, lo debe contratar aparte.

      El Project Manager o “asesor y coordinador de la promoción inmobiliaria”, que no exige título específico, aunque sí conocimientos técnicos, económicos y legales, se encarga de la organización general de la promoción, actuando el cliente únicamente como inversor o agente financiero de la operación. Dicho de otra manera: hace todo lo que tiene que hacer el Promotor, menos pagar.

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